¿Qué hace ese tipo?

11/02/2014 - 08:48 - Les dejamos una gran nota de Miguel Medina para los amantes de la Recarga.

El tiempo libre es siempre igual, es menos de lo mismo. De acuerdo a como logremos llenarlo dejará de ser rutina. En notas anteriores he puesto dos palabras indicativas e iniciativas.

Hobby o pasatiempo según la veta sajona o hispana que cargue el acólito de los mismos.

Los pasatiempos son tan variados como ingenio o ansias de pertenencia tiene el ser humano, todos respetables y distintos con toda la pasión y el amor que cada cultor le dedique. Los habrá desde quienes coleccionen los más variados objetos. Mariposas disecadas, cajitas de fósforos muñequitos alegóricos ceniceros juguetes de todo tipo, monedas y sellos todos estos a modo de ejemplo y simplemente para nombrar algunos de los más recordados.

No faltan tampoco aquellos que replican en miniaturas y dioramas soldaditos batallas y situaciones reales en las muchas escalas posibles. Insisto en el sincero respeto por todos los pasatenpistas del mundo. Pero amerita esta nota un hobby muy especial  bastante sacrificado y  sufrido a veces hasta perseguido y rara vez comprendido. Un pasatiempo más peligroso que la filatelia y la numismática pero mucho menos que el esquí de fondo el coleccionismo de arácnidos. A  este peculiar pasatiempo, no es recomendable efectuarlo distraído dando como efecto una limpieza total de la mente abstraída en lo que se está haciendo resultando por cierto mucho más económico que un psicólogo.  Por supuesto me estoy refiriendo a la recarga deportiva de municiones.

Es posible que la mayoría de los amigos “Fierrosos” que tienen la paciencia de leerme sean ya iniciados o veteranos recargadores a ellos mis respetuoso saludo.  Otros habrá que están considerando iniciarse  a esto les digo sin dudarlo, métanse se van a divertir y aprender muchas cosas desde física hasta metalúrgica. Fundirá plomo, cortará metales y efectuará mediciones y pesos casi imposibles.

Es tan difícil de transmitir la sensación de ver nacer en un domingo de lluvia, nuestros primeros proyectiles  de personal manufactura en esa zona liberada que todos solemos tener en nuestras casas y donde hemos plantado soportando violencia de género y problemas matrimoniales,  nuestro tallercito de recarga como una bandera de abstracción libertad y personalismo.

Una tarde me encontraba así de absorto en mi tallercito y entra un primo de mi mujer y muy decididamente me dice sin que nadie le pregunte….. --ya sé estas fundiendo, plomadas para pescar. A lo cual le respondo, no estoy fundiendo puntas para cartuchos calibre 45 ACP que llenaré con esta pólvora A2 y le pondré estos fulminantes Winchester. El comedido primo asintió en silencio con movimientos de cabeza y se retiró sin darme la espalda por si acaso.

No quiero ser cargoso con anécdotas como esta del primo ya que los veteranos recargadores tendrán con seguridad miles de ellas y más graciosas. Ya en el terreno de opiniones personales me atrevo a opinar que este maravilloso pasatiempo no sirve para ahorrar dinero. Al contrario la parte más erótica es la compra de artefactos y aparatos. Algunos serán de una utilidad incomparable y otros no tanto. Pero ambos nos darán la satisfacción que resulta de comprar piruchos extraños.  Sea cual sea la disciplina deportiva de tiro que usted practica con la recarga su efectividad crecerá de inmediato. Piense que usted estará haciendo la bala justa para cada arma que tenga. Como un ingeniero que prepara un auto de carrera.

Le dejo dos curiosidades de este temperamental hobby, hay  recargadores que me han comentado que con el tiempo y de tanto leer manuales de recarga han logrado mejorar su inglés comercial gracias a este personal divertimento.

Otros me han confiado algunos problemas hogareños. Por ejemplo cuando los fulminantes usados se nos caen al suelo. Estos pequeños adminículos ya descartados al tocar el piso cobran vida propia. Si se los quiere barrer aceleran a una velocidad mayor que la del sonido desapareciendo de la escoba o escobillón. Escondiéndose bajo sillones mesas y todo tipo de rincones y resquicios. Tampoco sirven las aspiradoras. Lo mejor es evitar que se nos caigan. En caso de no poder evitarlo, se sugiere juntarlos uno a uno con la mano e invitar a cenar a su esposa  afuera.

Estimado “Fierroso” si todavía no se ha decidido y tiene un compañero de club que recarga, pídale que lo haga participar de una sección de recarga. Sobre todo ahora que incluso y por los tiempos que corren tiene un aroma a transgresión irresistible. Sea un MATRIX tirador, mejorará sus resultados deportivos, se divertirá y despejará su mente. Gracias por leerme  saludos  y abrazos recargados.

MIGUEL ANDRÉS MEDINA.   

 

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